Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond

viernes, 22 de febrero de 2013

Ya no escribo en Diario HOY



Seguro que se habían acostumbrado ya esta foto.

Todo lo que tiene un principio ha de tener necesariamente un final, y así, tras algo más de tres maravillosos años, más de 160 artículos publicados en la edición impresa y 400 entradas en el blog digital, mi relación con el diario HOY se toma un respiro, un descanso, una especie de hasta luego o hasta pronto, algo así como un “Stand Bye”. ¡Malos tiempos para la lírica!



El menda, al igual que el hermano pequeño de Manolito Gafotas, “el Imbécil”, siempre le saca partido a la desgracia y se acoge a la máxima que asegura que no hay mal que por bien no venga.


¡Malos tiempos para la lírica amigo Asurancetúrix!



A partir de ahora, sin obligaciones de tribunas y post, y habiendo abandonado también mis colaboraciones radiofónicas, puedo por fin meterme de lleno en mi proyecto más próximo, aquel con el que amenazaba cuando publiqué mi primer libro: Una novela de corte muy juvenil, destinada principalmente a adolescentes y jóvenes veinteañeros.

Todavía me queda mucho que decir. Mis mejores artículos aún no se han escrito, y mis  libros de más éxito están por publicar. Echaré de menos escribir para los lectores del Diario HOY, menos de lo habitual, quiero decir, pues aunque no con tanta frecuencia, podrán seguirme desde las páginas de este nuevo blog creado para la ocasión.

Disponer de aquella inmejorable cobertura mediática era fascinante, y dudo que pueda volver a reunir las miles de visitas semanales que conseguía con aquel módulo alojado en la sección local de Hoy.es, pero el hecho de que se realicen cambios no significa que vayan a ser necesariamente para peor.


Enrique Falcó siempre con Loch Lomond en la recámara


Recuérdenme con cariño, échenme de menos, pero pásense de vez en cuando por aquí a tomar una copa. Como siempre mi mejor Loch Lomond sigue en la recámara para obsequiar a mis visitas, y a mí no me gusta beber solo. Aunque ya no escriba en HOY, Enrique Falcó, quien suscribe, su más seguro servidor, el menda lerenda, sigue siendo más don de Loch Lomond que nunca.

¡Bienvenidos!