Don de Loch Lomond

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viernes, 10 de mayo de 2013

Antonio García Orio-Zabala


Antonio García Orio-Zabala
Antonio García Orio-Zabala en una imagen de Manuel Vidarte.


Por su exquisita capacidad narrativa, gran ingenio y enorme calidad literaria, la pluma de Antonio García Orio-Zabala ha sido sin duda la más brillante de cuantos articulistas han tenido el honor de vestir con su tinta las páginas de HOY. Serán muchos los lectores que todavía hoy le recuerden con especial cariño, los mismos que entre emocionados y confundidos por la nostalgia se habrán asomado a estas líneas con la esperanza de encontrar un nuevo ‘Buenos Días’, aquella fascinante e irrepetible columna diaria repleta de diversas y divertidas historias, protagonizadas por personajes inolvidables que alcanzaron la misma fama y notoriedad que su autor.


Ya desde la niñez comencé a notar entre la gente ajena a la familia que el nombre de mi abuelo, Antonio García Orio-Zabala, nunca pasaba desapercibido. Siempre advertí que el sonido envolvente de las palabras que marcan su nombre era recibido con amable sorpresa y agrado, y la mayoría de las veces en forma de emotivo recuerdo. Hoy en día sigue ocurriéndome lo mismo, y les mentiría si no reconozco que es algo que me agrada sobremanera. Me gusta pensar que lo mejor de las personas de mi familia, a las que quiero y respeto, puedan volar y aterrizar de una u otra manera manifestándose en mí persona, aunque sea de forma más modesta y humilde.


Antonio García Orio-Zabala era sin duda una gran persona. Lo demuestra el hecho de que no es sino su faceta humana lo más destacado al rememorar su buen nombre, antes incluso que su calidad como escritor y periodista. A lo largo de los años lo he ido corroborando en boca de semejantes de muy distintas ideas y condición.


Y así, junto a las historias y crónicas familiares y amparado en las bonitas palabras a modo de recuerdo que me han ido dedicando sus amigos y conocidos, he aprendido a conocerlo un poco más, a embriagarme de su cariño, hasta el punto de lamentar no haber podido llegar a conocer al gran hombre del que todos me hablan y del que guardan tan gratos recuerdos.


Estos últimos días he tenido mucho tiempo para pensar en él, para reflexionar sobre su personalidad y figura humana. Y es que La Biblioteca de Extremadura, la biblioteca de todos los extremeños, en colaboración con el Ayuntamiento de Badajoz y la Unión de Bibliófilos Extremeños (UBEx), organizan con motivo de la XXXII Feria del Libro de Badajoz, la Exposición ‘Dos Antonios: Orio-Zabala y Zoido (1913-2013)’ en homenaje y reconocimiento a su labor y aportación a la cultura en Badajoz. De la misma, se ha realizado un catálogo, que recoge el número 16 de la serie Visiones de Badajoz, publicación anual en la feria del libro realizada por la UBEx, que en esta edición recoge la vida y obra de ambos personajes.

El director de la BIEX Joaquín González Manzanares

Cuando Joaquín González Manzanares, director de la Biblioteca de Extremadura, me pidió que colaborara con él para la exposición en la medida de mis posibilidades, caí en la cuenta de todo lo que aún me quedaba por conocer de la historia y vida de mi abuelo. Al invitarme para conocer las instalaciones de la Biblioteca, me mostró de primera mano cómo trabajaban, con gran mimo e inmejorables técnicas y condiciones, con el archivo personal de mi abuelo, que la familia donó a la Biblioteca de Extremadura tras la muerte de mi abuela Dolores Calderón en 2011.


En ese mismo instante comprendí que no existía un lugar mejor que la Biblioteca de Extremadura para salvaguardar, conservar y difundir el patrimonio bibliográfico legado por mi abuelo, y no me quedó más remedio que rendirme y sumarme a la animosa actitud de González Manzanares, tan ilusionante y contagiosa como vital y esperanzadora, en pos de compartirlo con los extremeños y el resto del mundo.

Antonio García Orio-Zabala trabajando en su despacho


La exposición, será inaugurada hoy viernes día 10 de mayo a las 19.30 horas en el Paseo de San Francisco, y estará expuesta de una manera permanente en horario de mañana y tarde hasta el 18 de mayo. Posteriormente, la muestra ampliada será visitable en la Biblioteca de Extremadura, donde permanecerá hasta finales del verano, realizándose para la ocasión un catálogo completo en formato DVD de la donación del Archivo Antonio García Orio-Zabala (1913-1975) al patrimonio bibliográfico extremeño.


La Historia nunca está exenta de cometer alguna injusticia, y el destino no está carente de cierta ironía. Mi padre, Enrique García Calderón, insiste en que no se le ha hecho justicia a su padre en Extremadura, y mi tío Jesús García Calderón, quien por cierto será homenajeado por la UBEx mañana sábado 11 de mayo, también reconoce cierto olvido a su figura, y persiste en que los escolares extremeños deberían leer a un escritor como Antonio García Orio-Zabala.


De corazón confío en que esta exposición sea el principio del fin de un agravio histórico institucional que debe de tornar a una reparación total de su obra y memoria, por lo que no me queda más que agradecer en nombre de toda la familia los esfuerzos de la Biblioteca de Extremadura, la Unión de Bibliófilos Extremeños y el Ayuntamiento de Badajoz por dignificar su nombre y memoria.


Aprovecho también esta tribuna de HOY para solicitarles públicamente a nuestras instituciones los apoyos necesarios para concederle el nombre de una calle de nuestra ciudad, que sin duda se ganó por derecho propio al meterse en el bolsillo el corazón de tantos ciudadanos pacenses rendidos a su pluma y calidad humana.


No se pierdan la exposición. Mi abuelo Antonio García Orio-Zabala encomendó en su archivo un pedazo de su alma para la historia, sabedor de que quien sobrevive en la tinta muere un poco más tarde, o bien resucita aunque sea de manera ocasional en nuestros corazones


Publicado en Diario HOY el 10/05/2013