Don de Loch Lomond

Don de Loch Lomond

martes, 20 de mayo de 2014

Darksound

La extraordinaria banda pacense DARKSOUND



En Las Joyas de la Castafiore, la sección de este blog donde venimos hablando de música extremeña, no podía faltar por supuesto uno de los mayores prodigios musicales que se han parido en Extremadura en los últimos años. Hablo, naturalmente y nada menos que del grupo Darksound, quienes se consolidaron ya hace tiempo como una de las mejores bandas de Metal Melódico de Europa. Y esto no lo dice el menda, que alguno que otro ya estará pensando que los elogios que salen de mi boquita de piñón se deben a mi amistad con los miembros de la banda, en especial con Ricardo Larios, con el que he crecido y vivido mil experiencias desde los 6 años. Nada más lejos de la realidad. Tales piropos salen de decenas de revistas de prensa especializada nacional e internacional, y ahí está Internet para que puedan comprobar la veracidad de los hechos.

Corren malos tiempos para todos, y la música no es una excepción. La crisis, para cualquier formación musical que no se acoja al hecho de ser un producto comercial fabricado por una multinacional con el único objeto de vender discos, hace ya lustros que se impuso no sólo en este país, sino en medio mundo, con la consecuente dificultad del intento de abrir hueco de los nuevos grupos que pugnan por dar a conocer su música, la mejor y más gratificante de todas las magias.



Desde hace aproximadamente diez años, es decir, desde la aparición de Operación Triunfo y la masiva saturación de clones que supuso al mercado discográfico, junto al aumento de la piratería, es casi imposible ganarse el pan como músico profesional en este país. A cambio, en poco tiempo, Internet supuso una revolución, dando la oportunidad a los grupos de poder llegar cada vez a más gente a través de redes sociales como My Space, el propio Facebook o las Webs musicales de los mismos grupos. 

Gracias a todo esto, junto con la innegable calidad y madurez de su sonido, Darksound es hoy un grupo muy conocido, y no sólo por el público especializado, no obstante sigue luchando día a día para seguir derrumbando barreras y labrarse un nombre aún con más reconocimiento en el panorama nacional e internacional.


Ayer mismo, bromeaba con Pedro Wichard, vocalista del grupo, y se lo decía muy claro: “Si hubiérais nacido unos 15 años antes ahora seríais millonarios”. Él se partía de la risa, porque es un cachondo mental como yo, pero estoy convencido de la veracidad de mis palabras.
¡Quien lo iba a pensar, cuando muchos años atrás, en el 99, mi amigo Ricar me comentó la idea que tenía para forjar un grupo con él como guitarra y cantante, donde incluiría nada menos que al "Príncipe" y a "Mahoney" como batería y bajista!

El "Príncipe", Jesús del Castillo, era casi aún un adolescente, que tocaba el bajo en una joven formación que compartía local con mis entonces grupos Violent Popes y Left Brothers. Aun recuerdo como, de forma muy condescendiente, le dejaba sentarse a mi batería y me permitía el lujo de “enseñarle” a tocar un par de ritmos. Nunca se me pasó por la cabeza que me encontraba ante uno de los más grandes y completos baterías que iba a conocer en mi vida. Aún hoy en día no me lo creo. Y Mahoney (David López) no era más que un amigo de su pandilla, del que ni siquiera sabíamos que tocaba el bajo.
 
En breve, tras algunas actuaciones, se convirtieron en un trío soberbio y se decidieron a grabar su primera maqueta casera. Los tres miembros del grupo eran seguidores incondicionales del grupo español Sober, y en uno de sus conciertos en Extremadura le lanzaron una de sus maquetas caseras. Evidentemente, y como no podía ser de otra manera, los miembros de Sober quedaron impresionados y les facilitaron la grabación de una maqueta de verdad en los estudios Cube en Madrid (Midnight Sun) producida nada menos que por Alberto Seara, donde además contaron con la colaboración de Carlos Escobedo (cantante y bajista de Sober) en uno de sus temas.



Tras el éxito de su nueva maqueta, que les fue abriendo cada vez más puertas, decidieron sumar a la causa a Javi Caldito (Guitarra) y Pedro (Wichard) Pérez (Voz principal). 

Desde entonces y hasta hoy dos discos les contemplan: “Irresponsible Optimism” (Lengua Armada 2003) “No Return Road” (Lengua Armada 2007). Últimamente han lanzados los singles "Dust & Bones" y más recientemente "Step Down". Además han sido incluidos en Singles y recopilaciones a nivel nacional e internacional, amén de ganar varios concursos nacionales y situarse finalista en varios internacionales.

 



Podría contar anécdotas muy divertidas, como aquellas mañanas que me escaqueaba de la Universidad y me iba a casa de mi amigo Ricardo a desayunar y me ensañaba sus últimas apariciones en la revista LOKA, que era algo así como el Súper Pop de las niñatas más cañeras. O por ejemplo, cómo en la boda de nuestro amigo Javi (ya saben, íntimo mío y de la gula, como quien suscribe), unas primas suyas de Galicia no se creían que allí pudiera estar nada menos que el guitarrista de Darksound.

Darksound no serán profetas en su tierra como tantos otros, y eso es una lástima, además de una injusticia. Pero los que los conocemos bien nunca llegaremos a sorprendernos de nada que consigan de aquí a unos años, porque jamás se escuchó en esta bendita tierra un sonido tan cuidado y maduro , y tan alta y soberbia ejecución y calidad musical en directo. 

Darksound está llamado a ser uno de los grandes grupos de la década, y espero que en sus retinas, recuerden quien fue de los primero que lo anticipó, así, con un poco de suerte, los miembros del grupo, se apiadarán de mí y me dejarán llevarles las guitarras y los cafés. 





Pase lo que pase, el tiempo y la historia colocarán a Darksound en el lugar que merecen dentro de la música, y como podrán observar por sus seguidores, no se limita solo al marco regional y nacional.



Disfruten siempre que puedan de su directo, y como no, con su discografía, y también con todo el material audiovisual que existe del grupo en Internet, como muestra este excelente video clip de “Hong Kong Holidays”, perteneciente a su álbum “No Return Road”.